Tai Chi & Meditación

OpenCircleTaiji

Tai Chi Estudioa

Zaldi Urdina - Marino Tabuyo kalea, 6 - Gros - Donostia

Clases Regulares

Lunes y Jueves de 20:00 a 21:30


Para probar puedes venir a dos clases - sin compromiso - en las que podrás experimentar y comprender mejor qué es lo que entrenamos, también podremos responder a las preguntas que surjan.


Contáctanos llamando al 609691911 o en arbelaiz@arbelaiz.net

Tai Chi

El Tai Chi es un arte de cultivación y refinamiento interno, orientado a desarrollar nuestro potencial, hasta su grado máximo. Aporta un método para este fin, a través de la puesta en práctica de los principios del taoísmo, que fueron recogidos hace 2500 años por Lao Tse en el libro Tao The King y expresados miles de años antes en el I Ching. Los principios que desarrollamos en la práctica son: fluidez, continuidad, estabilidad, elasticidad, el círculo vertical (ceder, neutralizar y emitir), la intención que genera movimiento, la conexión, la distinción entre lleno y vacío, la escucha y comprensión de las fuerzas. Todos ellos comprendidos en el símbolo del Tai Chi, que representa el principio supremo.

El entrenamiento ha evolucionado hacia una secuencia de movimientos suaves y lentos, coordinados con la concentración de la mente, a la que denominamos forma. En esta secuencia el movimiento es circular; en cuanto llega a un extremo comienza el retorno, sin detención. Para movernos de esta manera utilizamos la intención en lugar de la fuerza muscular. Como dicen los cásicos del Tai Chi, la consciencia produce la intención (Yi); la intención pone en movimiento la energía (Qi) y es el movimiento de la energía que mueve el cuerpo.

Al comienzo aprendemos a relajar el cuerpo y a calmar la mente. Esta calma es condición necesaria para poder escuchar las sensaciones provenientes de los sensores internos del cuerpo y así comenzar a hundir la mente hacia su fuente. Practicando de esta manera vamos desarrollando y fortaleciendo niveles más profundos de la mente desde los que somos capaces de percibir aspectos más sutiles y gestionarlos de manera más inteligente. El refinamiento de la forma tiene un potencial infinito. Una vez comenzado, el Tai Chi debería ser considerado la práctica de toda una vida.

La práctica de la forma se complementa con el empuje de manos en el que intervienen la intención y fuerza de un compañero. Tratamos de aplicar los mismos principios en una situación algo más compleja que la práctica a solas. La práctica con el compañero se da en unas condiciones que quedan a medio camino entre las del entrenamiento individual y las situaciones reales de la vida.

Los órganos internos reciben un suave masaje, la circulación sanguínea se ve incrementada, los tendones, ligamentos y huesos se fortalecen, mientras el qi se acumula y circula libremente por el cuerpo. La práctica del Tai Chi conduce hacia el autoconocimiento, la calma y el poder internos. Gente de cualquier edad y condición puede practicarlo.

Para tener éxito en la práctica hace falta una actitud genuina de investigación, paciencia, perseverancia y apertura a la guía de un profesor con un buen método en el que estén bien definidos los pasos a dar en este camino de crecimiento interior. Yo estudio y enseño bajo la supervisión de Patrick Kelly, discípulo de Huang Xingxian (1910-1992), quien fuera el discípulo de Cheng Manqing (1898-1975) que más lejos llevó este arte.

Meditación

Durante la práctica de Tai Chi, la respiracón profunda mientras nos movemos de manera suave y continua, genera un aumento en el campo energético del cuerpo. A través de la meditación transformamos parte de este incremento energético en los siguientes niveles de la mente.

Podemos entrenar la meditación en tres niveles principales asociados a los Dan Tien inferior, medio y superior. El primer nivel se corresponde con el nivel físico-etérico de la mente, el segundo con el nivel astral - que denominamos emocional profundo y conectamos cada vez que entramos en los ciclos de sueños - y el tercero con el nivel celestial o mente profunda - que conectamos cuando estamos en estado de sueño profundo.

La meditación trabaja en las estructuras profundas de la mente. Es un ejercicio serio y potencialmente peligroso. Idealmente debiera ser aprendido sólo de la mano de un profesor experimentado con al menos 20 años de entrenamiento con su igualmente entrenado profesor. Este no es el caso de la mayoría de los que enseñan. El mundo está lleno de gente sin experiencia que de manera imprudente juega con la vida espiritual de otros, modificando indicaciones y creando caminos particulares, todo con el fin de ganar dinero o poder.

Rumi: El camino es recto y está bien señalizado. Alejarse trae grandes problemas. Cambiar las señales genera costes.

Beñat Arbelaiz

Practico Tai Chi y Meditación desde hace más de 20 años, los últimos 15 bajo la supervisión de Patrick Kelly.

A finales de la década de los 90 me inicié en los estudios de Medicina China ampliando la comprensión de la base filosófica en la que se sustenta el Tai Chi . Hoy en día dedico la mayor parte de mi tiempo al estudio, la práctica y la enseñanza del Tai Chi y la meditación, así cómo al estudio y la práctica de la Medicina China.

Es en el año 2004 cuando comencé a atender pacientes en mi consulta de acupuntura y en el año 2005 comencé a dar clases de Tai Chi.

Patrick Kelly

Patrick Kelly ha practicado Tai Chi y Meditación durante más de 40 años - en las tradiciones taoísta, yogui y sufí - ofreciendo una profunda y amplia experiencia que rara vez se encuentra en el mundo moderno. Fue el único estudiante no chino que perteneció al escuela interna de Huang Xingxian, uno de los maestros de Tai Chi más importante de los últimos tiempos.

Patrick emplea didácticas modernas para enseñar el entrenamiento interno tradicional, con explicaciones refinadas de los principios y dinámicas internas. Tiene una red mundial de más de 100 instructores que enseñan a miles de estudiantes. Es el autor de 4 libros sobre Tai Chi y Meditación disponibles en inglés, alemán, francés e italiano.


La práctica

Con la finalidad de progresar suavemente en el camino del refinamiento interno entrenamos:

  • Los 5 Ejercicios de Huang Xingxian
  • Forma de 37 movimientos de Cheng Manqing
  • Forma de 108 movimientos de Yang Chengfu
  • Forma rápida de Huang Xingxian
  • 8 Patrones básicos de empuje de manos
  • Patrones avanzados de empuje de manos

Las clases incluyen 10-15 minutos de meditación

¿Para qué practicar Tai Chi?

Resultan muy diversos los motivos que acercan a la gente a practicar Tai Chi, pueden ir desde el deseo de practicar un arte marcial, pasando por la búsqueda de una mejora en la forma física, hasta la búsqueda de una calma en las emociones. Rara vez es una búsqueda espiritual la que inicialmente acerca a la gente al Tai Chi.

El Tai Chi se ha desarrollado como un arte marcial interno. En vez de enfatizar en la velocidad y la fuerza muscular como hacen las artes marciales externas ponemos el acento en entrenar la escucha interna y intención. Alcanzado, tras años de entrenamiento, el nivel en el que se es capaz de tomar el control de las conexiones el viejo, débil y lento puede vencer al joven , fuerte y rápido.

El movimiento suave y continuo mantiene los ligamentos y tendones en un buen estado y a diferencia de otros deportes en los que a la larga las articulaciones se ven dañadas la práctica del Tai Chi permite mantenerlas en un buen estado incluso en edades avanzadas. La circulación sanguínea y linfática también se ven incrementadas. Por otro lado la respiración profunda ayuda a la sangre a mantener su nivel óptimo de alcalinidad, previniendo la acidificación que toda enfermedad necesita para desarrollarse. Cheng Manqing comenzó a practicar Tai Chi con Yang Chenfu estando gravemente enfermo de tuberculosis. Durante los primeros años cada vez que dejaba de practicar volvía a recaer.

En mi caso particular recurrí al tai chi inmerso en una crisis emocional en busca de equilibrio. La concentración de la mente en un cuerpo que se movía con suavidad junto con la respiración que armonizaba los centros físico, emocional y mental, disminuyeron la intensidad de mis emociones y progresivamente cuerpo, mente y emociones recuperaron equilibrio y coherencia.

La práctica - dentro de un sistema en el que los pasos están bien definidos, con la guía de un profesor que manteniendo una adecuada presión estimula el cambio en sus alumnos y que a su vez entrena con su profesor - comienza a fortalecer los niveles internos de la mente. El Tai chi pone el foco en el desarrollo de la inteligencia en los niveles físico-etérico de la mente y este desarrollo genera un efecto positivo en los siguientes niveles que entrenamos en la meditación. Estos cambios hacen que el deseo de hacer un esfuerzo por el desarrollo y crecimiento internos vaya aumentando. Así los motivos iniciales que nos acercaron al Tai Chi también cambian, se van refinando.